Consumación del delito

GUÍAS JURÍDICAS


martinez-tovar-procurador


I. SOBRE EL ITER CRIMINIS

Para llegar a la consumación del delito, es necesario realizar todo un proceso o camino (llamado iter criminis) que se inicia con la idea o propósito de cometerlo (en la mente del autor) y que termina con la consumación del delito, consiguiendo las metas últimas perseguidas con su comisión. En dicho iter cabe distinguir cuatro etapas, que se examinan a continuación.

En primer lugar, los actos internos. Comprenden la deliberación interna acerca de la idea de cometer el delito, la decisión al efecto, así como la elección de la forma de llevarlo a cabo. Se trata de actos que no se exteriorizan, sino que quedan dentro del fuero interno de la persona, y que no son punibles siendo irrelevantes para el Derecho Penal (cogitationis poenam nemo patitur).

En segundo término, los actos preparatorios. Son actos que, si bien no tienden directamente a ejecutar o consumar el delito, están destinados a prepararlo. Se trata de la primera exteriorización de la acción. Con carácter general no son punibles, aunque el Código Penal puede penar expresamente alguno de ellos cuando, por razones político-criminales, se considera necesario anticipar la protección del bien jurídico hasta periodos anteriores al inicio de la propia ejecución del delito; así ocurre, por ejemplo, con el artículo 400 del Código Penal, según el cual «la fabricación o tenencia de útiles, materiales, instrumentos, sustancias, máquinas, programas de ordenador o aparatos, específicamente destinados a la comisión de los delitos descritos en los capítulos anteriores, se castigarán con la pena señalada en cada caso para los autores». La doctrina discute sobre la distinción entre actos preparatorios (por lo general no punibles) y los actos de ejecución (punibles), manejándose varias teorías al respecto.

En tercer lugar, los actos de ejecución. Son aquellos por los cuales el autor da comienzo a la ejecución del delito que se ha propuesto consumar. Se trata de actos por los cuales el sujeto inicia la acción principal en que el delito consiste. Cuando los tipos penales contemplan una pena lo hacen para la forma consumada del delito; de esta forma, el artículo 61 del Código Penal dispone que «cuando la ley establece una pena, se entiende que la impone a los autores de la infracción consumada». Sin embargo, el Código Penal también castiga aquellos supuestos en los que sujeto no consuma el delito, pero sí ha comenzarlo ejecutarlo; se trata de la tentativa, que el artículo 16.1 del Código Penal define de la siguiente forma: «hay tentativa cuando el sujeto da principio a la ejecución del delito directamente por hechos exteriores, practicando todos o parte de los actos que objetivamente deberían producir el resultado, y sin embargo éste no se produce por causas independientes de tal voluntad del autor». Los autores de la tentativa de delito están castigados con una pena menor que la prevista para el delito consumado; el artículo 62 del Código Penal dispone que «a los autores de tentativa de delito se les impondrá la pena inferior en uno o dos grados a la señalada por la ley para el delito consumado, en la extensión que se estime adecuada, atendiendo al peligro inherente al intento y al grado de ejecución alcanzado».

Por último, la consumación del delito, que tiene lugar cuando los elementos exigidos por el tipo penal de que se trate.

II. CONCEPTO

La doctrina distingue entre dos tipos de consumación. Por un lado, existe la consumación formal, que es la total realización fáctica de todos los elementos del tipo; se trata del tipo. Y, por otra parte, la consumación material, también denominada agotamiento o terminación del delito; se produce cuando el autor no solamente realiza todos los elementos del delito, sino que también consigue el propósito que perseguía con la comisión del delito.

La consumación formal es muy relevante para el Derecho Penal porque es a la que se refiere el artículo 61 del Código Penal y, por tanto, la que tienen como referencia los tipos de la Parte Especial cuando establecen las penas. Sin embargo, la denominada consumación material suele tener escasos efectos jurídicos-penales; por ejemplo, en el artículo 169.1 del Código Penal se impone una pena mayor al culpable de un delito de amenazas que haya conseguido su propósito.

En los delitos de resultado la consumación se produce, con carácter general, en el momento en que tiene lugar el resultado lesivo (la muerte del sujeto en el delito de homicidio). Aunque el Código Penal adelanta en ocasiones la consumación a un momento anterior (los llamados delitos de consumación anticipada), como ocurre con los delitos de peligro.

Los delitos permanentes (por ejemplo, la detención ilegal del artículo 163 del Código Penal), la consumación se produce cuando concurran todos los elementos fácticos del tipo, pero la misma se puede prolongar en el tiempo por voluntad del autor, mientras dure la situación antijurídica que ha creado.

En los delitos de mera actividad (como la tenencia ilícita de armas), para la consumación delictiva basta con la mera conducta de ejecución exigida por el tipo por parte del autor, sin que sea necesaria la producción de ningún resultado fáctico.

III. EFECTOS DE LA CONSUMACIÓN DEL DELITO

La consecuencia principal de la consumación del delito se encuentra ligada con la imposición de la pena prevista por el correspondiente tipo penal. En este sentido, los delitos se castigan cuando han sido consumados (la pena contemplada por el correspondiente tipo penal corresponde a la consumación del delito) y cuando han sido intentados-tentativa (pena inferior en uno o dos grados a la señalada por la ley para el delito consumado). Por otra parte, las faltas sólo se castigarán cuando hayan sido consumadas, excepto las intentadas contra las personas o el patrimonio (artículo 15.2 del Código Penal).

Pero la fijación del momento de la consumación también resulta relevante para los siguientes efectos (Choclán Montalvo):

  • a) Determina el momento hasta el cual es posible el desistimiento voluntario, de tal manera que la reparación del daño ulterior a la consumación solamente puede conducir a una atenuación de la pena (véase el artículo 21.5 del Código Penal)
  • b) Determina también el momento hasta el cual es posible la participación punible de un tercero en el hecho del autor principal.
  • c) Y determina asimismo el dies a quo para el cómputo de los plazos de prescripción del delito