Da mihi factum dabo tibi ius

 

martinez-tovar-procurador


GUÍAS JURÍDICAS


El principio de aportación de parte o de rogación, esencial en el ámbito procesal civil (véase “Proceso civil”), tiene como una de sus formulaciones más típicas el brocardo “Da mihi factum dabo tibi ius”, que resume la facultad de las partes de suministrar al Tribunal, mediante sus escritos de alegación, los hechos y el material probatorio que estimen conveniente en apoyo de sus pretensiones, y la obligación del juzgador de resolver el litigio conforme a la norma que resulte aplicable (véase “Iura novit curia”).

El artículo 216 de la Ley de Enjuiciamiento Civil dispone bajo la rúbrica de “Principio de justicia rogada” que: “Los tribunales civiles decidirán los asuntos en virtud de las aportaciones de hechos, pruebas y pretensiones de las partes, excepto cuando la ley disponga otra cosa en casos especiales”.

En correspondencia con ello, el artículo 217 de la norma distribuye entre las partes la obligación de acreditar los hechos traídos al proceso (véase “Carga de la prueba”) y el 218 establece (véase “Congruencia”) que las sentencias habrán de ser “congruentes con las demandas y con las demás pretensiones de las partes”, y prohíbe al Tribunal acudir a fundamentos de hecho o de Derecho distintos de los que las partes hayan querido hacer valer.